15 años pasaron desde que 3 amigos y flaneurs crearon Wipe. Inspirados en el tamaño de un papel glasé, y siguiendo la lógica hedonista de un grupo de ocultistas del siglo XVII, Avi, Padma y Sergio se dedicaron a reinventar y resignificar los movimientos y las conexiones de esta ciudad y crear un hermoso mapa contra la inercia urbana y la perversión del ocio. Hoy no puedo imaginar Buenos Aires sin Wipe.
En una época de Blogs, GPS y Wikipedia, su lógica imaginativa y contemplativa se adelantó 10 años a un mundo que se movía suavemente hacia el placer. Un mundo de estímulos versus un mundo de ideas.
Wipe fue desde su primer número una reacción espontánea y sensorial a unos noventas materiales, racionalistas y «oldfashion», y gracias al incipiente Wipismo la ciudad es hoy sin dudas más interesante.
Abro la primera WIPE de Julio de 1997, como quien toma una pieza arqueológica, y la disfruto como si su agenda fuera de hoy. La hojeo como una Filcar emocional. Continúo leyéndola y en sus primeras páginas se autodefine: «WIPE Up –post– news», y al lado un gracioso e irónico escudo de «Member of National Geographic Association.» Todo una toma de Antiposición.
En su interior desfilan personajes, situaciones y lugares que, si bien algunos ya no existen físicamente, siguen estando en el ADN de la ciudad. Memorabilia, El Living, Ozono, Tower Records!, se mezclan arbitrariamente con una foto de un Ekeko, un dibujo de una armadura medieval, el Budismo, un mapa de Berlín, un manifiesto de Grippo y un aviso conmovedor homenajea una nueva estación: «Feliz profundo invierno».
Siempre intenté descifrar la lógica creativa y asociativa detrás de Wipe. Imposible, porque el todo y la nada conviven en Wipe, pero con otro ecosistema totalmente diferente que en todas las clásicas revistas. Los que hacen Wipe responden más a los saberes y sensaciones de un maestro taoísta de ikebana que a periodistas o nerds egresados de comunicación social, y ahí está lo mejor de Wipe.
Wipe y el Wipismo son uno de los mejores estímulos y movimientos que ha producido la cultura de esta ciudad en 15 años -180 meses y 60 estaciones-, proponiéndonos un peregrinaje hacia donde fluye la mejor energía de la ciudad. Gracias Wipe y muchos felices y profundo inviernos más.
Andy Fogwill. 25 de Junio de 2012.
Andy Fogwill cuenta con una trayectoria sin parangón en Iberoamérica. Fundador de LANDIA, autor de más de 50 videoclips, incluyendo éxitos de Gustavo Cerati e Illya Kuriaki. Segundo y cuarto en el Informe Gunn, entre otros innumerables premios internacionales, incluso con la distinción de ser jurado en Cannes en la categoría de Técnica Cinematográfica. En cualquier caso, nada hablará tanto de él como sus películas.
+info: www.landia.com

Nota del archivo histórico de Wipe — publicada originalmente en 2012.


