La cineasta salteña Lucrecia Martel estrenó “Nuestra Tierra”, su primer documental tras catorce años de investigación sobre el asesinato del líder indígena Javier Chocobar, con un filme que reconstruye el crimen ocurrido en 2009 en Tucumán y expone una disputa territorial de más de 500 años entre comunidades originarias y propietarios privados.
Martel descubrió la historia a través de un noticiero, pero confesó que el bombardeo de información la hizo olvidar el hecho inicialmente. “La saturación de imágenes y la sustitución permanente de noticias nos ha vuelto inmunes al dolor”, reflexionó la directora sobre la génesis del proyecto.

La sinopsis reza:
«Nuestra tierra parte de un crimen registrado en video y filtrado en internet para abrir una reflexión sobre la historia y la cultura argentinas. En octubre de 2009, Javier Chocobar, referente de la comunidad indígena Chuschagasta, fue asesinado por el funcionario público y emprendedor minero Darío Amín durante un intento de desalojo en el norte de Tucumán. La película narra la extensa espera de la comunidad por justicia hasta el juicio que tuvo lugar recién en 2018, casi una década después».
El documental no solo aborda el crimen, sino que denuncia el borramiento sistemático de los pueblos originarios de la historia oficial argentina. “Cambiaron la forma de llamarnos para decir ‘el indio ha desaparecido’ y quedarse con las tierras”, relata uno de los testimonios de la comunidad Chuschagasta.

Sobre el estremecedor caso de Chocobar y la posterior viralización de las imágenes de su asesinato a través de YouTube, Martel dijo:
“Cuando vi las imágenes por primera vez, lo único que me vino a la mente fue la injusticia y la impunidad que se esconden tras la comisión de semejante crimen; es decir, prácticamente lo mismo que cualquiera pensaría al ver las imágenes. La violencia de las imágenes que muestran el asesinato de Chocobar se agrava al conocer las circunstancias históricas que lo motivaron: cómo se organizó originalmente la república Argentina y cómo el marco colonial de la nación nunca se abandonó por completo”.

La película cuenta con la participación de la coplera Mariana Carrizo, quien aporta una mirada ancestral sobre el despojo territorial desde la época colonial. “La voz de los indios no aparece en la historia universal ni argentina”, sentencia la artista en uno de los momentos más fuertes del filme.
A pesar de que el juicio realizado en 2018 terminó con condenas para el productor Darío Amín y dos policías retirados, actualmente no hay nadie preso. “Es escalofriante comprender que la historia argentina está plagada de injusticias fruto de la impericia de los historiadores”, cuestionó la directora la falta de justicia.



