Entrevista a Sebastián Seifert (Microfeel)


Con su proyecto Microfeel, Sebastián explora las poéticas electrónicas digitales, fusionando sonido y visuales en experiencias inmersivas. Su obra combina experimentación sensorial y arte audiovisual, y ha sido presentada en festivales como MUTEK, SONAR y CTM. Este año se suma al Festival Pleamar en Mar del Plata para presentar un live set en la explanada sur del Museo MAR el Sábado 22 de Noviembre a las 19:30. Av. Félix U. Camet & López de Gomara. Entrada libre y gratuita. +info: wipe.com.ar/festival-pleamar-2025

Trabajás entre Barcelona y Buenos Aires, moviéndote entre escenas, lenguajes y comunidades distintas. ¿Cómo influye ese tránsito en tu obra y en la manera en que concebís tus experiencias audiovisuales?

Estar en ámbitos diferentes por supuesto que nutre a la obra en la posibilidad de ver perspectivas distintas. De todas maneras, en un tiempo en el que estuve bastante nómada, hace unos seis o siete años, cuando prácticamente vivía más viajando que en Barcelona, me di cuenta de que viajar nutría la obra, la perspectiva y el aprendizaje, pero también se necesitaba estar quieto un tiempo para la producción, porque por lo menos a mí se me dificulta crear cuando estoy viajando. Más bien el viajar es casi una etapa previa a la creación, donde aparece la semilla de la misma.

Agradezco haber podido vivir inmerso en culturas diferentes. En Barcelona estuve viviendo de forma continua durante 17 años como campo base, y ahora estoy en una etapa en la que paso más tiempo en Argentina, por una búsqueda personal de reconectar con el espacio de las vivencias y de la gente que está de este lado. Siento el aporte de poder estar en ambos lugares. Y, de alguna manera, esas dos personas —mi yo barcelonés y mi yo porteño o argentino— van dialogando de forma continuada en la elaboración de mi obra, donde desde hace mucho tiempo el viaje ha sido el centro del lenguaje de creación. En todo lo que hago, sea audio o vídeo, la metáfora del viaje está muy presente.

En Argentina lanzaste tu nuevo álbum Inflows junto Artlab, con tu proyecto Microfeel y allí también te presentaste como solista y con el colectivo MÁQUINA [Unidad Audiovisual]. ¿Qué exploraciones buscaste en estos trabajos con perspectivas tan diferentes y cómo percibís hoy la escena electrónica argentina desde esa experiencia?

Así es, este año en junio lancé mi último álbum dentro de mi proyecto musical Microfeel, con el que trabajo desde hace años. Si no me equivoco, es el séptimo álbum que publico bajo este alias (https://microfeel-sebastianseifert.bandcamp.com/). En Microfeel confluyen la música ambient, ciertos intereses en la música experimental, las músicas del mundo y ritmos más ligados a la pista de baile, siempre desde una textura cinemática, hipnótica y sinestésica con la imagen, que es parte fundamental desde el origen del proyecto.

El lanzamiento fue bajo el sello Soundscape de Artlab, que tiene un fuerte enfoque en la música ambient. Y si bien hay una raíz marcada en la música electrónica, también aparecen temas que transitan el dub techno o el deep house, incorporando ritmo a composiciones ambient que, por definición, no siempre incluyen beat. También me gusta trabajar el IDM, un género que siempre me interesó e inspiró.

En cuanto al colectivo Máquina, surgió de conversaciones con mis pares. Con Luciana Aldegani empezamos a pensar en generar más comunidad entorno a la composición audiovisual y en llevar esa búsqueda a un vivo. Se sumaron artistas como Fernando Molina, Vanesa Massa y le dimos forma a una especie de ópera electrónica en tres actos, donde cada uno desarrolló su parte. Fue muy valioso porque pude desmembrar mi trabajo habitual en Microfeel —tan sinestésico entre audio y video— y abordarlo como elementos separados: en un acto trabajé las visuales con Luciana en el diseño sonoro, y en otro con música y Vanesa en visuales.

Para esta obra usé mi nombre propio, algo que me interesa cada vez más para ampliar mi campo creativo más allá de Microfeel en lo musical. En Máquina apunté a sonidos más ligados a la pista de baile, incorporando composiciones y arreglos que rondan el techno y la música electrónica de baile.

Participaste en Buenos Aires y ahora en Mar del Plata dentro del ecosistema Pleamar. ¿Qué continuidad encontrás entre ambas instancias y cómo se transforma tu obra en cada contexto?

La verdad que estoy muy contento de haber podido participar este año en los dos formatos que tiene Pleamar, tanto en la Sala Inmersiva del CCK o Palacio Libertad con la obra μruguay, que fue un desprendimiento del álbum Inflows. El último tema del álbum dio lugar a ejercer de banda sonora de la pieza audiovisual de 8 minutos que hice para la Sala Inmersiva en su versión inmersiva.

También me encantó la parte performática, donde esta obra tomó un formato de live set de media hora, con músicas del álbum y otras nuevas. Y ahora aparece otra bifurcación del proyecto: algunas piezas de Inflows estarán en el live set de Mar del Plata, pero también hay un gran porcentaje de nuevas composiciones que estuve haciendo en los últimos meses. Me entusiasma porque mi participación en Pleamar este año funciona casi como un ente en transformación. Tengo muchas ganas de hacerlo en vivo en el atardecer, en la explanada del Museo MAR; esa situación me resulta muy interesante y me impulsa a tocar allí, en un espacio público, abierto a la comunidad.

El tema del agua, que fue el eje de la primera parte de Pleamar Inmersiva, vuelve a estar presente en lo que voy a hacer en Mar del Plata. Todo está bastante inspirado en el movimiento de los fluidos, en la confluencia de los ríos y en la imagen del río desembocando en el mar. Así que nada mejor que el contexto del Museo MAR para contener esta nueva especie de ola en el live set.

Pleamar funciona como un colectivo autogestivo. ¿Cómo vivís trabajar en ese contexto y qué te aporta frente a otras experiencias más institucionales o masivas en Europa?

La forma que tiene Pleamar me encanta a nivel comunidad. Siempre puedo ver que muchos miembros de la comunidad audiovisual, de la música electrónica y del arte digital forman parte de ella, y eso me alimenta mucho como artista. Desde que vuelvo a estar más presente en mi país, Argentina, formar parte de esa comunidad es un nutriente importante en la creación de mi obra.

También valoro formar parte de una red con una colaboración constante, algo que para los tiempos que vivimos ahora me parece importantísimo. Poder romper con la lógica de la pantalla como lugar de encuentro y encontrarnos cada vez más en espacios comunes, donde los cuerpos, las personas, las mentes y las artes puedan confluir, tanto para el ocio como para la reflexión, me parece fundamental.

Si lo comparo con Europa, siento que allí hay una infraestructura que contiene con más fuerza, a nivel institucional y material, a estas redes de artistas. Pero el nivel creativo que manejamos acá en Argentina es realmente muy alto. Transitar a veces las escenas de los dos lugares me permite afirmar, desde mi experiencia personal, que a nivel creativo en Argentina siempre estamos en un nivel muy alto de creación.

Creo que lo interesante, por medio de redes como Pleamar, es vehiculizar la posibilidad de que esos proyectos puedan transitar una especie de puente entre ambos lugares. Y esa es un poco mi intención a futuro: movilizar proyectos en ambos sentidos, que puedan dialogar con las escenas del hemisferio norte y del hemisferio sur.

5. Pleamar busca tejer puentes entre artistas y territorios. Desde tu recorrido internacional, ¿qué valor encontrás en estos espacios y qué te entusiasma de esta edición del festival?

La importancia, de alguna manera, de que si bien somos todos artistas digitales y trabajamos con la música electrónica —por lo cual la pantalla y la tecnología son un medio súper presente, casi un denominador común en las obras de quienes formamos parte de esta comunidad—, está bueno poder tejer estas redes institucionales y personales en las cuales la presencialidad y el lugar de encuentro, a modo ritual, nos lleven tanto a viajar como a formar parte de una comunidad que termina convirtiéndose en un espacio de encuentro en el mundo físico. En ese sentido, me parece muy importante la presencia del festival y por eso me interesa mucho poder participar de esta red, de esta comunidad.

Me pasó un poco con Pleamar, en otra escala, algo que puedo ver emparentado con lo que pasa en Mutek. He participado muchas veces de ese festival en sus diferentes ediciones de España, sobre todo, y más adelante en mi carrera en Argentina o en México. Me parece súper interesante lo que se genera como esta especie de conexión global entre ciudades y personas que vibran y realizan un trabajo artístico dentro de disciplinas que dialogan entre el sonido, la imagen, el arte digital, la ciencia y la tecnología, y que confluyen en estos diferentes ríos o deltas de personas que van interactuando más allá del espacio de su propio país. En ese sentido, me parece siempre importante generar estos lugares de encuentro, como decía antes, y que más allá de una primera parte gestionada a través de medios virtuales, podamos siempre intentar generar este espacio físico.

+info: https://sebastianseifert.net/

Mirá toda la info del Festival Pleamar 2025 aquí:
https://wipe.com.ar/event/bue-festival-pleamar-2025

Compartir:

Más notas

Anacronías alemanas. Patricio Binaghi

¿Cómo es el diario de viaje de un coleccionista? ¿Dónde queda el paisaje y dónde el destino cuando el viajero en lugar de ruta sigue las pistas de un archivo posible? Anacronías Alemanas es eso: un objeto tan extraño como cada uno de los libros, revistas, afiches, fotos, láminas y cartas que Patricio Binaghi

Leer más »

Berlinale 2026. 76th Berlin International Film Festival

La 76.ª edición del Festival Internacional de Cine de Berlín (Berlinale) se celebrará del 12 al 22 de febrero de 2026, consolidándose como uno de los festivales más importantes del mundo. El evento destacará por la presidencia del jurado del director alemán Wim Wenders y el Oso de Oro Honorífico a la

Leer más »

El Festival Y2K26 llega a Argentina

En febrero de 2026, Argentina será sede del Y2K26 Argentina – Festival Internacional de Live Looping, un encuentro que propone algo más que una serie de conciertos: una inmersión en una práctica artística que combina tecnología, experimentación sonora, composición en tiempo real y trabajo colaborativo. A lo largo de diez días, el

Leer más »

Suscribite al Newsletter

Scroll al inicio