Hay sabores que se prueban y hay sabores que te cambian el trago para siempre. El picante entra en la segunda categoría, y ya tiene pasaporte propio en las barras argentinas: Absolut® Vodka y TABASCO® Brand se unieron para lanzar un vodka que corre el eje de lo que veníamos tomando.

Un match que tenía que pasar
TABASCO® nació en 1868 en Avery Island, Louisiana, y ahí se sigue haciendo hoy con apenas tres ingredientes: ajíes rojos cosechados a mano, sal y vinagre, fermentados y añejados hasta tres años en barricas de roble.
Absolut®, por su parte, se destila únicamente en Åhus, sur de Suecia, con agua de pozo local, levadura propia y trigo de invierno. Dos marcas centenarias, cada una con su propio culto, ahora en la misma botella.

Cultura pop y oficio
Absolut® TABASCO® toma la esencia natural del puré de ajíes que le da vida a la salsa —sin azúcar agregada— y la funde con el vodka de siempre: el resultado es suave, con un picor que aparece de a poco y un calor que se instala en los labios.
Dos marcas con más de un siglo de historia se cruzan ahora en una botella que también funciona como declaración. Conserva la silueta apotecaria de Absolut®, pero toma los códigos de TABASCO®: rojo, verde, el rombo emblemático y una lectura gráfica donde las dos identidades se reconocen al instante.
Dos recetas para disfrutarlo

- Spicy Bloody Mary:
45 ml de Absolut® TABASCO®
150 ml de jugo de tomate
15 ml de jugo de limón
10 ml de salsa inglesa, sal y pimienta.
Escarchá el vaso con especia cajún, mezclá todo con hielo tipo «roll», colá y terminá con limón, ajíes rojos y perejil fresco. - Spicy Lemonade:
50 ml de Absolut® TABASCO®
200 ml de limonada fresca, hielo, una rodaja de limón, una de chile y, si te copa, un borde de especias cajún.
Beber con moderación. Prohibida su venta a menores de 18 años.



